Entre los procesos que garantizan la comprensión de la lectura, figura la generalización como mecanismo central, que permite transferir los conocimientos adquiridos a partir del encuentro con un texto y su significado a otros contextos y otras situaciones similares.
Este proceso de transferibilidad de la información concuerda directamente con la naturaleza misma del pensamiento y constituye un complejo sistema en el que intervienen estilos de aprendizaje, esquemas de conocimiento así como los conocimientos previos del aprendiz-lector.
Generalizar, además de constituir un mecanismo de supervivencia en el contexto de la vida cotidiana de los seres humanos, permite la configuración de esquemas de pensamiento útiles para comprender la utilidad de modelos, para dar sentido a ejemplos propuestos y para buscar la significación de los contenidos de alguna lectura con respecto a la realidad o al contexto inmediato de quien lee.
En conclusión, la generalización es una estrategia de pensamiento perfectamente aplicable a la lectura, consiste en abstraer lo que es característico de muchos elementos, permitiendo que se pueda formar un concepto único que los incluya a todos. Este ejercicio se basa en el análisis y comparación, requiere de mucha atención, para que no se deje por fuera ninguna característica esencial de cada elemento.
Es preciso estar seguro de que se ha comprobado con exactitud lo que se manifiesta. Se recomienda emplear expresiones que no totalicen, como por ejemplo: por lo general, casi siempre, muchas veces, frecuentemente, para evitar afirmaciones carentes de fundamento.
La generalización es una estrategia de pensamiento perfectamente aplicable a la lectura.
Para ilustrar el proceso de generalización, puede proponerse el siguiente ejemplo:
Una vez un hábil comerciante, con la intención de incrementar sus ventas, publicó un volante que decía:
“Gané al comprar en la Tienda de José. Todo me salió gratis por su promoción aniversario y, además, gracias a un sorteo que realizan al salir de la tienda, pude ganar un carro cero kilómetro”.
Esa semana, el comerciante vendió todo cuanto tenía, quizás por la significativa capacidad de generalizar de los clientes y vecinos. Parte de rumor, parte de proceso mental. Sea lo que fuere, su estrategia fue efectiva y eficaz.
RECUERDA: Puedes hacer generalizaciones durante la lectura o al culminar el texto; esto te permitirá aplicar los nuevos conocimientos a contextos y situaciones similares.